Dolor crónico y cannabis medicinal: la evidencia más reciente
El dolor crónico es, junto con la ansiedad, uno de los motivos más comunes de consulta sobre cannabis medicinal — y también uno de los campos donde la evidencia científica ha avanzado de forma más sostenida en los últimos años.
La revisión sistemática más actualizada hasta ahora, publicada a fines de 2025, analizó el conjunto de evidencia clínica disponible sobre productos cannabinoides y dolor. Sus hallazgos muestran que ciertas formulaciones —particularmente las de administración oromucosa con proporciones equilibradas de THC y CBD— probablemente producen una reducción leve a moderada del dolor, especialmente en dolor de tipo neuropático, en comparación con placebo. Los mismos autores destacan que este beneficio viene acompañado de un aumento en efectos adversos leves a moderados, como mareo o somnolencia, y que la calidad general de la evidencia sigue siendo de baja a moderada.

Más allá de los ensayos clínicos controlados, también existe evidencia de uso real: registros médicos que hacen seguimiento a pacientes tratados con distintas formulaciones de cannabis medicinal, incluyendo flor y aceites, bajo supervisión clínica continua. Estos registros —distintos en diseño a un ensayo clínico, pero valiosos por reflejar la práctica cotidiana— han reportado mejoras en dolor y calidad de vida entre los pacientes seguidos.
Ofreciendo una base cada vez más sólida para que un médico evalúe, caso a caso, si tiene sentido incorporarlo dentro de un plan de tratamiento más amplio — nunca como una decisión que la persona tome por su cuenta.
Fuentes:
Chou R, et al. "Cannabis-Based Products for Chronic Pain: An Updated Systematic Review." Ann Intern Med. 2026;179:230-241.
Tait J, Erridge S, Holvey C, et al. "Clinical outcome data of chronic pain patients treated with cannabis-based oils and dried flower from the UK Medical Cannabis Registry." Expert Rev Neurother. 2023.







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